Suspensión transitoria que se produce en la actividad de un punto de venta franquiciado. Puede deberse a siniestros o causas de fuerza mayor, ante las cuales el franquiciador suele exigir de antemano al franquiciado contrataciones de seguros que le garanticen el lucro cesante, esto es, indemnizaciones compensatorias a su favor por las pérdidas de ingresos que suponen eventuales interrupciones de la explotación.