Denominación que reciben aquellos canales de distribución en los que el cliente no interactúa con una persona para poder realizar su compra, sino que puede acceder a un muy amplio surtido de productos y comprar directamente. Forman parte de este tipo de distribución los supermercados, hipermercados, cadenas de descuento y autoservicios. A este sistema de distribución se han incorporado en los últimos años las tiendas online en las que el cliente realiza sus compras a través de Internet. La evolución de este sistema virtual de distribución hace que ya se emplee el término distribución tradicional para identificar aquella en la que el cliente debe desplazarse a un lugar físico para realizar sus compras.