Conjunto de valores diferenciales e innovadores, tanto de producto o servicio como de asociación comercial, que plantea una empresa franquiciadora respecto a propuestas de la competencia y que implican para el emprendedor su incorporación a un colectivo que explota un concepto de negocio especializado y poseedor de ventajas competitivas evidentes. Este enfoque también debe extenderse a los beneficios que encontrará el franquiciado por el mero hecho de acometer su actividad empresarial en el marco de una relación franquiciada.