Decisión estratégica por la cual una empresa acude a proveedores externos especializados para desarrollar actividades tradicionalmente desempeñadas por los recursos internos, o aquellas otras nuevas para las que su propio personal no esta cualificado. La franquicia exige, habitualmente, que el franquiciador acuda a estos proveedores para que le asesoren en la implantación del sistema o para desarrollar funciones a las que está obligada frente al franquiciado por las características inherentes a esta fórmula de asociación comercial. Algunas consultoras de franquicias pueden asumir la realización de buena parte de las funciones franquiciadoras a partir de su estructura externa y de su políticas de alianzas.