Carencia de un producto en el almacén de suministro o en el punto de venta, dando lugar a una imposibilidad de suministro y a una demanda insatisfecha. En franquicia, los manuales de compra suelen establecer las pautas para evitar esta ruptura de stock, obligando al franquiciado a realizar pedidos cuando las existencias de una determinada referencia llegan a un cierto nivel en cuanto a número de unidades.