Insuficiencia de resultados en la gestión de una empresa franquiciada en relación con las expectativas de negocio con las que se creó y se llevó a cabo su explotación. Puede acarrear la rescisión contractual del negocio a instancia del franquiciado que no vio satisfechas sus previsiones de rendimiento o, en su caso, del propio franquiciador ante la no consecución de los objetivos de venta previstos.