Acotación que se realiza en el contrato de franquicia respecto a las responsabilidades de cada una de las partes como consecuencia de las acciones de la otra. En líneas generales, el franquiciado será responsable de su gestión ante sus clientes, proveedores, personal y terceros en general, aunque si bien pueden darse supuestos en los que el franquiciador tendrá responsabilidad directa o subsidiaria.