Gráfico con el que se representa las zonas de un establecimiento que generan más atención, en las que más tiempo permanecen los clientes, por donde más se mueven o los puntos de las instalaciones en los que más tiempo se detienen. A partir de la información que se adquiere a través de cámaras se trazan estos mapas que ayudarán a decidir cómo gestionar las diversas zonas o espacios del local, tanto las que más venden, como las que no lo hacen, siendo también de utilidad para detectar problemas de gestión de tiempos de espera como, por ejemplo, en cajas o probadores. En referencia a un sitio web, el mapa de calor determina las zonas más atractivas para el usuario en base a criterios como el número de clics, o las áreas por las que pasa con más frecuencia el puntero.