Simulación de una situación de insolvencia por parte de una empresa. Puede darse con el alzamiento total o parcial de los bienes de la empresa, la falsificación de registros contables, la ocultación de ventas y activos, la ausencia de libros o inconsistencias contables, el empleo de fondos de la empresa para fines personales, etc. Es un delito tipificado en el art. 260 del Código Penal castigado con penas de prisión de 2 a 6 años que variarán en función del perjuicio ocasionado a los acreedores y la situación económica del propio defraudante.