Venta que por término medio consigue cada vendedor de la empresa en un periodo de tiempo determinado. Se consigue dividiendo la cifra total de ventas por el número de vendedores que la generan. Suele emplearse como indicador para identificar los vendedores cuyos registros se sitúan por encima de la media. En el caso de una red de franquicias, este indicador permite al franquiciador determinar qué franquiciados no están consiguiendo la cifra media de la cadena y establecer las razones de la desviación.